a Organización Mundial de la Salud declara que entre 2015 y 2050, casi se duplicará el porcentaje de personas mayores de 60 años en todo el mundo. Aunque no todos envejecemos igual, son varios los factores que influyen en la calidad de vida de las personas mayores y muchos de ellos implican hábitos que es importante tomar desde la juventud.
A continuación, te presentamos una serie de hábitos para aplicar desde hoy mismo a los mayores para fortalecer su organismo y fomentar que su envejecimiento sea lo más saludable posible.
Realizar actividad física periódica: con la edad los músculos pierden algunas de sus células quedando debilitados. Procurar que realice un entrenamiento regular es fundamental para mantener la masa muscular y retrasar así la sensación de fragilidad y la dependencia.
Llevar una dieta equilibrada: la salud depende en gran medida de la dieta. Una buena nutrición es esencial para conseguir un envejecimiento saludable. Reducir las grasas y aumentar el consumo de fruta, verduras y fibra es algo que puedes empezar a aplicar a la dieta de la persona mayor desde hoy mismo.
Realizar chequeos médicos periódicos: el cuerpo es una máquina y como tal necesita pasar revisión de vez en cuando. Asegúrate que visite a su médico de cabecera periódicamente para que pueda controlar el estado de su salud general.
Entrenar la mente: no solo hay que mantener el cuerpo activo, también es importante hacerlo con su mente. Realizar ejercicios de memoria sencillos como recordar la lista de la compra o memorizar teléfonos le ayudará a ejercitar su cerebro y mantenerlo en forma durante más tiempo.
Dejar los malos hábitos: el tabaco o alcohol contribuyen al riesgo de padecer enfermedades que deterioren la salud física y mental. Acabar con estos hábitos cuanto antes hará que su organismo pueda recuperarse lo antes posible de los efectos negativos de estos hábitos.
Conseguir un envejecimiento activo y con calidad de vida es algo que se tiene que trabajar durante toda la vida. No dudes en comenzar a aplicar estos hábitos de vida saludable en las personas mayores para hacer que su cuerpo y mente se mantengan saludables y activos.
Hoy en día, la salud no se considera simplemente como ausencia de enfermedad. Se entiende que una persona sana es aquella que goza de un bienestar general, tanto físico como psíquico o social, y es precisamente en la infancia donde se van modelando las conductas que dañan o benefician la salud, concepto que actualmente se conoce como “estilo de vida saludable”, que incluye el abandono del tabaco, alcohol y otras drogas, la práctica deportiva, la nutrición adecuada, y el desarrollo de nuevas vacunas.
Educar a los niños y niñas en Hábitos Saludables desde temprana edad, es la medida preventiva mas eficaz para mejorar la condición de salud a lo largo de toda la vida del individuo.
Desarrollar en ellos hábitos y costumbres sanos, que los valoren como aspectos básicos de la calidad de vida y que rechacen las pautas de comportamiento que impidan la adquisición de un bienestar físico y mental, ayudará a lograr cumplir el objetivo de “vivir más, vivir mejor” al evitar procesos patológicos desde su raíz, como las enfermedades cardiovasculares (ECV), aterosclerosis e hipertensión arterial, la ingesta calórica excesiva con obesidad, niveles elevados de colesterol, sedentarismo, hábito de fumar y beber alcohol.
Varios factores de riesgo podrán ser modificados, si se incorpora en la educación de los niños y niñas no sólo aspectos sanitarios, sino también sociales, culturales y económicos, para alcanzar un “estilo de vida saludable” incluyendo la promoción de hábitos saludables como el tipo de dieta cardiosaludable y hábitos nutricionales, el patrón de conducta personal y comportamiento (horas de televisión, videojuegos), hábitos (tabaco, alcohol), estilos de vida (actividad física, sedentarismo), la estructura social, y las variables biológicas, y factores ecoambientales.
El estilo de vida, está estrechamente relacionado con el comportamiento general de la comunidad y es una cuestión de masas de población.
Para introducir nuevos valores y que los niños adquieran hábitos saludables duraderos que redunden en su bienestar y calidad de vida, sobre todo de cara a su posterior desarrollo físico e intelectual, será conveniente que los padres sirvan de modelo.
Ha sido demostrado que los niños presentan una mayor predisposición a consumir alimentos saludables y a llevar una vida activa si tienen el ejemplo de sus padres y de otros miembros de la familia.
Es decir, si la familia practica hábitos saludables es mucho más fácil convencer a los hijos de que hagan lo mismo, y sus efectos se prolongarán a lo largo de toda la vida.
Los datos hablan por sí solos: los 11 años es la edad en la que un preocupante porcentaje de niños comienza a fumar; el 31% de la población infantil tiene sobrepeso, de ellos el 12% es obesa; el hecho de que La Rioja es la C.A. con la menor edad de inicio en consumo de bebidas alcohólicas, que el 23,78% de la población infantil no hace ningún ejercicio al aire libre, ve 2 horas al día la TV el 29,53, e incluso pasa mas de 3 horas diarias frente al TV el 18,3%.
Alimentación
La prevención de la obesidad infantil, comienza en la etapa prenatal: habrá que controlar la ganancia de peso durante la gestación de la madre en niveles inferiores a 12 kg.; Durante la etapa de lactante, la mejor alimentación es la lactancia materna, retrasando la introducción de alimentación complementaria hasta después del 6º mes; Durante la edad escolar y adolescencia el niño deberá conocer los alimentos, valorar las necesidades de todos ellos y aprender a comer de todo.
Es importante que la familia se reúna, para comer juntos, y utilizar estos ratos para charlar, compartir impresiones y hacer proyectos. Eduque a comer despacio.
No se debe utilizar la comida como sistema de castigo, no hay que buscar entretenimientos y hay que evitar que los niños coman delante de la televisión.
Lo ideal es hacer cinco comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.
El desayuno es una comida importante, porque aporta la energía que su cerebro necesita para rendir adecuadamente en el colegio, y puede incluir leche, que puede sustituirse por yogurt o queso, cereales (pan, galletas, o diferentes formas de repostería o comerciales) y una ración de fruta que puede ser entera o en zumo.
A partir de los 2 años puede tomar lácteos desnatados, que no deben superar 500 cc. al día.
Para la media mañana (durante el recreo) y la merienda tomarán fruta fresca o un pequeño bocadillo, evitando la bollería industrial y las chucherías.
La comida y la cena deben incluir alimentos nutritivos complementarios. Enséñeles a comer verduras, ensaladas, legumbres, verduras crudas o ensalada y, la carne y el pescado horneados, asados a la parrilla o hervidos.
Deben comer al día 5 raciones de fruta. Los niños habitualmente comen la cantidad que necesitan, sírvales raciones proporcionadas para su edad, no es necesario forzarles, siempre que se controle que no coman fuera de horas, y tampoco les enseñe a repetir ni a untar.
Promoción de actividad física regular
Es importante incluir actividades físicas en la rutina diaria de la familia entera, planificando los horarios para que todos se muevan: pasear, montar en bici, ir a nadar, al parque o simplemente salir al exterior a jugar, que ayudará a mantener en forma a toda la familia, y aprovechar para que los niños jueguen con otros niños.
Se recomienda hacer al menos media hora de deporte al día, tres días a la semana, con las protecciones necesarias, y en lugar seguro, pero concéntrese en la diversión más que en habilidades determinadas. Los niños no deben hacer pesas. Utilice las escaleras.
Limite la cantidad de tiempo que los niños pasan delante del televisor y las videoconsolas, ofreciendo como alternativa de ocio una mayor dedicación a la lectura, que fomenta la creatividad y la imaginación de sus hijos. Si usted se interesa por los libros, su hijo le imitará.
Seleccione los programas de TV adaptados a la edad de sus hijos. Comente con ellos sobre lo que ven, y enséñeles a rechazar los contenidos sexistas, sensacionalistas, o que fomenten la violencia o competitividad. Evite los videojuegos que no sean adecuados a su edad, violentos o no constructivos. Dedique tiempo, atención y afecto a sus hijos.
Sueño
Evite las actividades intensas o excitantes (juegos físicos, ver la TV, jugar al ordenador) en la hora previa a irse a la cama, y las bebidas con cafeína, el café, el té y el chocolate, varias horas antes de acostar al niño.
Acostumbre a sus hijos a acostarse a la misma hora todos los días, leyendo un libro. Pueden acompañarse de un objeto (peluche, trapo) pero a partir del año retire el chupete.
Los niños deben ir a la cama con sueño pero no dormidos. No deben ir a dormir con el estómago vacío ni inmediatamente después de una cena abundante.
No conviene que los niños tengan un televisor ni el ordenador en la habitación.
No todos los niños necesitan dormir el mismo número de horas, pero hay que respetar las horas de sueño necesarias para cada uno.
Higiene
Acostumbre a los niños y niñas a lavarse las manos, incluidas las uñas, antes de tomar alimentos y siempre después de haber ido al cuarto de baño o de venir de jugar.
En cuanto tenga suficiente edad sustituya el baño diario por la ducha, de pocos minutos, a una temperatura de 34 a 36º.
Para la higiene bucodental, los niños ya pueden cepillarse solos los dientes para los 2 años, aunque durante los primeros años es conveniente revisarlos cuando termine. Acostúmbrele a que se cepille, por lo menos dos veces al día, y siempre antes de acostarse. Si ven a los padres hacerlo, aprenderán más fácilmente.
No es recomendable que las niñas usen toallitas perfumadas para la higiene íntima. Enséñele que los genitales se limpian desde delante hacia atrás.
Eduque a sus hijos a tener precaución con la exposición al sol, y acostúmbreles a la utilización de protectores solares.
Continuamente escuchamos hablar sobre la importancia de llevar un estilo de vida mejor y saludable, pero no sabemos cómo hacerlo ni conocemos las razones para lograrlo.
Para conseguir un estilo de vida saludable, es necesario tener en cuenta la salud de modo integral, ya que así se gozará de una existencia más plena. A continuación se presentan algunas pautas de conducta y consejos de salud que ayudarán a proporcionar una mejor calidad a nuestro existir.
1. Llevar una Vida activa
El sedentarismo solo trae inconvenientes para nuestro cuerpo. Busque el modo de realizar ejercicios en su casa o hacer deporte fuera de ésta. Si no es posible, salga a caminar por lo menos media hora al día, recuerde que su corazón es un músculo que necesita ejercitarse para mantenerse sano, igual que el resto de músculos de su cuerpo.
Los ejercicios, sobretodo aeróbicos, le ayudan a mantenerse sano, fuerte, bajar de peso, prevenir enfermedades y reducir el estrés.
2. Cuidar la alimentación
No se trata de volverse obsesivo con el tema y ponerse a contar calorías todo el día, pero sí de tener la conciencia para elegir lo mejor de los alimentos y así disfrutar de una salud adecuada. Busque el modo de llevar una dieta balanceada, que no deje de lado ningún alimento necesario para su cuerpo; es decir, que incluya vegetales, frutas, carnes blancas, legumbres, fibra y mucho líquido.
3. Reducir la ingesta de grasas saturadas
En este punto es necesario tener claro que no hay que eliminar las grasas saturadas, sino controlar su consumo (No se deben consumir todos los días)
4. Comer más frutas y verduras
Todos sabemos las bondades de las frutas y vegetales y lo saludables que son. Estos alimentos proporcionan un sin número de vitaminas y minerales, además de fibra que es ideal para mantener una digestión normal.
5. No fumar
El tabaco es la causa de muerte que más se puede prevenir. El fumar puede causar ataques cardiacos, derrame cerebral, enfisema, bronquitis crónica y cáncer del pulmón, de la laringe, de la boca, del esófago, de la vejiga y del páncreas, entre otros.
6. Mantener un peso equilibrado
El exceso de peso es un serio problema de salud para muchas personas, ya que aumenta el riesgo de desarrollar graves enfermedades, incluidas las del corazón, derrames cerebrales, diabetes, cáncer y presión alta.
El peso bajo, por otro lado, tiene relación directa con los problemas cardíacos, baja resistencia a las infecciones, fatiga crónica, anemia, depresión y otras enfermedades.
Estas patologías son evitables si se lleva una alimentación balanceada, se controla el peso y se mantiene un nivel normal y equilibrado del mismo. Para ello, lo mejor es cambiar los hábitos, incluyendo la comida y la actividad física.
• Haga ejercicios físicos constantemente
• Trote o camine para activar el metabolismo
• El fumar baja su calidad de vida
• Una buena alimentación da una buena calidad de vida
El hígado graso, dentro del mundo hospitalario, se conoce como esteatosis hepática, y es una enfermedad del hígado generalmente benigna que se da por la acumulación de triglicéridos y ácidos grasos en el hígado. La mayoría de la población relacionaría esta enfermedad con el consumo de alcohol, pero hoy en día las personas especialistas en ella, te hablarán de otras posibles causas, como la obesidad, colesterol alto, niveles altos de colesterol, la diabetes tipo 2, el consumo excesivo de medicamentos, la ingesta excesiva de azúcares o grasas, presencia de toxinas en el organismo o incluso el perder peso muy rápidamente.
No en todos los casos se presentan síntomas, pero los más habituales son:
Malestar general
Dolor en la parte superior derecha del abdomen
Cansancio, pérdida de peso y fatiga crónica
Sensación de pesadez
La buena noticia es que el hígado graso se puede prevenir simplemente llevando un estilo de vida saludable y realizando ejercicio de forma regular. También debemos saber que es una enfermedad reversible la mayoría de las veces, por lo que podemos curarnos y prevenir que vuelva a aparecer manteniendo una serie de recomendaciones que os voy a dar a continuación.
Qué comer si tengo hígado graso
Para empezar, imprescindible no consumir alcohol
Hacer ejercicio ayuda a quemar grasas y con ello disminuimos los niveles de triglicéridos y colesterol.
Debemos perder peso, pero ¡con cuidado! Se debe realizar gradualmente, ya que esto puede provocar la aparición de hígado graso o acentuarlo más. Lo ideal es medio kilo a la semana. Para ello, debes de contar con la ayuda de un nutricionista.
Evitar alimentos procesados, bollería, pastelería, refrescos con gas y comida basura.
Consumir pomelo ayuda a quemar grasas disminuyendo el porcentaje de grasa corporal.
Al jenjibre se le considera ideal para bajar los triglicéridos y es excelente por su contenido en antioxidantes.
¡Que las verduras y frutas no falten en tu alimentación! Todas son depurativas y nos ayudan a eliminar toxinas y grasa.
Se deben tomar alimentos ricos en fibra y los farináceos como el arroz y la pasta deben ser integrales.
Evitar la leche de vaca: sustituirlo por yogur o kéfir.
Aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina A, C, E y selenio como, por ejemplo, pescados azules, tomate, espinacas, brócoli, pimientos, nueces, aguacate…
Se debe beber agua, 1,5 litros al día mínimo, pudiendo ser excelente si se mezcla con zumo de limón. Utilizar también el limón para el aliño de ensaladas.
Remedios naturales para depurar el hígado
Tomar de vez en cuando una infusión de alcachofa y diente de león.
El jugo de noni, reduce los niveles de colesterol y favorece la reconstitución del hígado.
El alga spirulina desintoxica y rehabilita el hígado, tiene altos contenidos en magnesio y vitamina B6 que es ideal para combatir el hígado graso.
Y, por último, tomar cardo mariano, que es protector del hígado.
La salud y buen funcionamiento de nuestro organismo, depende de la nutrición y alimentación que tengamos durante la vida.
Alimentación y Nutrición aun cuando parecieran significar lo mismo, son conceptos diferentes.
La Alimentaciónnos permite tomar del medio que nos rodea, los alimentos de la dieta (de la boca para fuera) yLa Nutriciónes el conjunto de procesos que permiten que nuestro organismo utilice los nutrientes que contienen los alimentos para realizar sus funciones (de la boca para adentro).
Los alimentosson todos los productos naturales o industrializados que consumimos para cubrir una necesidad fisiológica (hambre).
Los nutrientesson sustancias que se encuentran dentro de los alimentos y que el cuerpo necesita para realizar diferentes funciones y mantener la salud. Existen cinco tipos de nutrientes llamados:Proteínas o Prótidos, Grasas o Lípidos, Carbohidratos o Glúcidos, Vitaminas y Minerales.
¿CÓMO SE CLASIFICAN LOS ALIMENTOS?
Los alimentos se clasifican en tres grandes grupos básicos, según la función que cumplen los nutrientes que contienen:
Alimentos plásticos o reparadores (constructores)
Contienen en mayor cantidad proteínas. Son los que forman la piel, músculos y otros tejidos, y que favorecen la cicatrización de heridas.
Los alimentos que lo forman: La leche, carnes (de res, aves, cacería), huevos, pescado, embutidos, queso, yogurt.
Alimentos reguladores o Protectores
Contienen en mayor cantidad vitaminas y minerales. Son los que proveen los nutrientes necesarios para que los energéticos y reguladores se complementen y mantengan el cuerpo funcionando.
Los alimentos que lo forman: Las frutas (melón, patilla, naranja, manzana) y las hortalizas (lechuga, zanahoria, repollo, tomate).El agua.
Alimentos energéticos
Contienen en mayor cantidad carbohidratos y grasas. Son los que proveen la energía para realizar distintas actividades físicas (caminar, correr, hacer deportes, etc.)